
Ambos hombres se encontraron en marzo de 2001 en la elegante casa de campo de Meiwes en el pueblo de Rotenburg, en el centro de Alemania. Allí, Meiwes mató a su víctima voluntaria - identificada como Bernd-Juergen B - con un cuchillo de cocina y, mientras moría, filmó el sacrificio. La cinta de vídeo podría exhibirse durante el juicio.

La policía arrestó a Meiwes un año después, en diciembre de 2002, después de que alguien diera informes de que había visto otro de sus anuncios en Internet.
El acusado dijo la semana pasada al periódico alemán Welt am Sonntag: "Soy culpable y lamento lo que hice". Meiwes agregó que se había comido a su víctima porque quería hacerla parte de sí, un deseo que cumplió y que no repetiría. El profesor Andreas Marneros, director de la Clínica Halle de Psiquiatría y Psicoterapia, dijo al respecto: "Esto es canibalismo como perversión sexual, es un fenómeno conocido a través de los siglos. He tratado a cuatro de estas personas".
La fiscalía de la ciudad de Kassel dijo que un examen psiquiátrico reveló que Meiwes no está demente, pero que su víctima sí pudo haber sido incapaz de pensar racionalmente. Aunque la fiscalía concuerda en que la víctima expresó su deseo de morir, está buscando la cadena perpetua para este caso de asesinato motivado por deseos sexuales.

El problema, según expertos, es que la víctima de Meiwes quiso ser ingerida. Esto podría dificultar una condena por asesinato. El cargo por homicidio, un delito de menor grado, conlleva una sentencia de 15 años o menos. Tras este período, Meiwes quedaría en libertad.
El profesor Arthur Kreuzer, del Instituto de Criminología de la Universidad de Giessen, señaló que este caso podría marcar un hito en los anales judiciales.
"Esto es un asesinato convenido por el asesino y la víctima, y no puede considerarse como el peor caso de asesinato premeditado", indicó.
"Sin embargo, no creo que sea un homicidio a petición, porque no fue algo altruista sino un hecho egoísta", añadió.
El abogado de Meiwes reveló que su cliente tuvo a otros cuatro huéspedes en su casa, pero que los dejó marcharse.

Ermel dijo que Meiwes había conversado sobre canibalismo con al menos 280 personas en Internet que compartían sus puntos de vista. Alrededor de 200 personas en Alemania se ofrecieron para ser víctimas de un sacrificio. Había 30 individuos dispuestos a matar a otros, mientras que entre 10 y 15 deseaban participar como espectadores, según Ermel.
David Crossland,
02-12-2003
Nuestra gran civilizacion emancipadora nos demuestra de lo que somos capaces, y no solo por este acto de canibalismo, tambien las guerras lo son.
ResponderEliminar280!!! comparten!!! 200 personas quieren ser victimas!!! 30 dispuestos a ser asesinos!! ENFERMOS MENTALES!!! no se siquiera si vale la pena gastar en terapia para estos...
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